Cristina Jular (IH): “Hay que cambiar de mentalidad. Cuantas más cabezas piensen sobre un mismo documento, mejor”

La investigadora del Instituto de Historia incide en su fuerte compromiso divulgativo con sus proyectos en el ámbito de las Humanidades Digitales

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Cristina Jular, investigadora del Instituto de Historia del Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC (IH, CCHS-CSIC), cree en la relevancia de compartir su trabajo en el ámbito de las Humanidades Digitales. En concreto, Cristina Jular se autodenomina “historiadora hasta la médula” y se define como una experta “en desmenuzar los estudios de temática medieval y brindarlos a los demás”. Reconoce que haber estudiado Historia le cambió la manera de vivir: piensa y observa constantemente como historiadora. Desde el año 2000, la investigadora encuadra su carrera integrando las tecnologías digitales en sus proyectos científicos, lo que supone un avance del conocimiento de forma innovadora. Cristina Jular trabaja principalmente sobre documentos de archivo y eso es lo que de verdad le fascina.

La investigadora se centra en la historia social del poder. Así, encuadra sus estudios en las relaciones entre las gentes: “Las del rey con la nobleza, con la monarquía, con los campesinos, con las ciudades, a nivel institucional o personal. Sobre todo, lo que me interesa es descubrir cómo son, cómo se mueven, qué les motiva, dónde están los conflictos, cómo negocian, cómo cooperan... Trabajo principalmente desde el siglo XIII en adelante, hasta el XVII. Soy una historiadora muy de archivo porque me interesa sobre todo la cultura gráfica, el mundo del texto escrito. Me parece que ahí, en la relación con las fuentes, está realmente la creación del propio conocimiento”.

A Cristina Jular también le parece primordial la divulgación científica como parte de su carrera investigadora. “Es fundamental, desde luego. La divulgación como compromiso ideológico sirve para hacer una historia crítica. Pero también me parece clave que se realice divulgación como compromiso social, puesto que estamos manejando dinero público y tenemos que revertir. Desde el primer momento he incluido la divulgación en mis peticiones. Siempre he hecho hincapié en ofrecer una salida de información web”, subraya la investigadora del Instituto de Historia.

En el marco histórico de sus proyectos resalta su interés por compartir su labor científica: “Durante mucho tiempo, los historiadores se han centrado en los hechos y en las personas. Esas personas siempre son los grandes nombres, los reyes…Parece que sin conocerlos no sabemos nada de la historia. Esa es una parte de la historia, pero un archivo nobiliario contiene también información de servidores, de vasallos, de clientes, de mujeres… de los que se sabe poco. ¿Cómo podemos mejorarlo? Ahora lo podemos hacer compartiendo bases de datos”.

Pasar del “del síndrome de la base de datos individual a las bases de datos compartidas” es necesario para que el conocimiento crezca, según la investigadora. “Si en este momento convergieran las bases de datos y las herramientas públicas, se obtendría realmente la base del conocimiento, aunque luego hay que saber pensar… pero pondríamos el recurso de esa información al servicio de muchos. Nosotros estamos ahí. Yo por lo menos estoy ahí”, destaca la experta en Historia Medieval. De esta forma, la investigadora sostiene que “hay que cambiar de mentalidad. Cuantas más cabezas piensen sobre un mismo documento, mejor” y cree en utilidad y en la importancia de la puesta en común de la información. “Internet ha sido muy rápido y nosotros muy lentos en ir entrando en estas herramientas. Todo tiene lógica. Ahora hay tantísimas posibilidades, ofrecidas de manera ‘online’ y en abierto… Esto no quiere decir que todos nos pongamos a pensar en lo mismo, pero sí que compartamos la información”, indica Cristina Jular. A continuación, una muestra de algunos de sus proyectos más destacados.
 

Sobre el Archivo Secreto Vaticano
La propuesta científica de DOCASV, ‘Documentos y herramientas para el Archivo Secreto Vaticano’, tiene como objetivo aliviar la distancia entre los documentos vaticanos y las dificultades para acceder a ellos; facilitar una herramienta, lo más versátil posible, para ayudar al estudioso a localizar documentación; acercar las colecciones de diplomas del Archivo Secreto Vaticano, ya editadas pero aún escasamente usadas en citas bibliográficas; y, en definitiva, estimular futuros trabajos de investigación en, y sobre, el Archivo Secreto Vaticano.
 

Sobre códices diplomáticos europeos
El acrónimo CRELOC hace referencia al proyecto ‘Clientela y Redes Locales en la Castilla medieval’. Con este título, entre los siglos XI a XIV, y subtitulado ‘Estudio histórico y tecnologías documentales para señalar los dos modos principales de abordar el trabajo’, se pretende, realizar un análisis y tratamiento específico de casos documentales, problemas concretos de las respectivas disciplinas, puestos en debate y para desarrollo de soluciones comunes, simultáneas e integradas. En este proyecto unos de los protagonistas son los cartularios, códices diplomáticos, que el equipo, entre otras acciones, los transcribe y digitaliza.
 

Sobre linajes bajomedievales
El proyecto ‘Scripta manent’ profundiza en el Archivo de los fondos de Frías, uno de los principales de archivos nobiliarios, que se encuentra en Toledo. La base de datos principal con la que se trabaja incluye las transcripciones de los textos completas. De lo que se trata es de mejorar el recurso público del Portal de Archivos Españoles (Pares), dando acceso directo a la imagen de los documentos. Así, este proyecto se centra en textos, memoria y poder en linajes bajomedievales, desde registros privados a textos públicos.